Si bien cuando hablamos de tecnología tendemos a imaginarnos algo frío, metálico, actual, distante o divergente de cualquier emoción; en un análisis más profundo queda patente su relación con la sociedad y cultura. Es necesario entender a las tecnologías como algo mas que artefactos, como elementos cargados de valores sociales y de uso que las constituyen como tal mas que artefactos, como elementos de valores sociales y de uso que las constituye tal y como las conocemos. A pesar de que mas mujeres utilizan internet y los ordenadores, no se puede considerar que la brecha digital de género esta desapareciendo, ya que hay que tener en cuenta que sigue existiendo grandes diferencias relacionadas con el uso del internet y las habilidades informáticas, especialmente las que requieren de un mayor conocimiento. En los últimos años muchas teóricas feministas se están dedicando a estudiar la brecha digital en las sociedades industrializadas en relación al tipo de uso y de satisfacción generizadas. En este sentido un descubrimiento importa es que bien hay un menor uso de las tics por parte de las mujeres, este fenómeno parece ser inverso en herramientas tecnológicas cuya finalidad principal es mantener el contacto y la relación de manera inmediata, sin esfuerzo y de forma divertida con las amigas y amigos. Si bien las mujeres suelen hablar menos en los debates presenciales, esta tendencia se modifica en la docencia virtual en la que su participación escrita suele ser superior a la de los compañeros varones. David Anderson y Carol Haddad creen que se demuestra como la socialización diferencial en los usos del espacio público se hace particularmente evidente en la comunicación oral, quedando menos patente en la escrita, que ofrecería una mayor sensación de seguridad al ser un producto de un producto de un ejercicio más reflexivo dudan a la hora de identificar el medio de expresión (oral vs escrito) como causa de esta diferencia. Los cursos virtuales permiten e incluso facilitan las conexiones complementando, por lo tanto las "maneras de conocer" de las mujeres de hecho muchas mujeres son conocedoras conectadas que dan sentido a la realidad, al asociarse los nuevos conocimientos con las experiencias en el contexto de las relaciones. La presencia de las mujeres en el sistema educativo español ha sido creciente desde que se supero el modelo de educación presencial segregado para dar paso a la ley de educación de 1970 a un modelo mixto caracterizado por la igualdad formal de acceso, que se generalizo en 1984 con la prohibición explicita de la segregación. Frances Maher y Mary Kay Thompson es por su parte, mas centrada en las aportaciones feministas a aplicar en el aula tales como la atención a las necesidades especificas de las mujeres y la asunción de un punto de vista multidimencional y situado en los procesos de construcción de conocimientos siguiendo sus propuestas, un uso de pedagogía basada en las teorías y epistemologías feministas implicaría el cuestionamiento explícito de las verdades absolutas y la aceptación de que los conocimientos son siempre construcciones sociales. En este sentido las teorías practicas feministas conllevaría una pedagogía que parte del reconocimiento constante de poder existente en la sociedad y, por lo consiguiente en todo el proceso de enseñanza - aprendizaje. En relación a la pedagogía cabe destacar que si bien las docentes se encuentran bajo el paraguas común de la pedagogía cyberfeminista, las formas de su aplicación no son idénticas. Así hemos detectados dos indicadores que no permita dar cuenta de los matices adoptados en este sentido. Este punto de partida implicaría no sólo el cuestionamiento de las posiciones estructurales de autoridad; sino que apostaría también por la inclusión de actividades emancipadoras. Para ello, en la clase feminista, se tendría que respetar los ritmos personales, creando espacios donde se valoren tanto las voces como los silencios, al mismo tiempo que profesoras y alumnas explicitan sus posiciones para poder trabajar desde una perspectiva interseccional En relación a la pedagogía cabe destacar que si bien todas las docentes se encuentran bajo el paraguas común de la pedagogía cyberfeminista, las formas de su aplicación no son idénticas. Así, hemos detectado dos indicadores que nos permiten dar cuenta de los matices adoptados en este sentido, la formalización del proceso de aprendizaje y los estilos comunicativos La diferencia más grande detectada se da en relación a privilegiar comunicaciones one-to-one o many-to many (Paulsen et al. 1994). Algunas docentes tienden a contestar cada mensaje de las discentes sin esperar apenas respuestas por parte de otras participantes (Atención individualizada). En el otro extremo están las que prefieren esperar diferentes mensajes para contestarlos colectivamente poniéndolos en relación para estimular el debate (Atención colectiva). Finalmente, encontramos las que adoptan un estilo comunicativo más variable contestando casi con la
misma frecuencia individual y colectivamente (Atención mixta) Si bien somos conscientes de que cada aportación podría ser analizada en si misma respecto a la tipología de participación, de acuerdo con nuestras finalidades, las unidades de análisis que tomaremos son las diferentes aportaciones de las discentes (Tipo de participación individual) y las que ocurren en un módulo (Tipo de participación de módulo). Hay que tener en cuenta que en este último caso hemos decidido crear una supracategoría (Teórica) que agrupa la de Experta y Situada Las personas con frecuencia participativa más Alta en los módulos tienden a ser siempre las mismas y a participar Desde el principio con intervenciones Expertas o Situadas. Éstas suelen caracterizarse por tener unos conocimientos previos Integrales y por trabajar en su mayoría en ámbito académico. Generalmente muestran también una intensidad relativamente Alta en los networkings que se producen en el aula haciendo intervenciones en este sentido, sobretodo de Contenidos, aunque también de Ayuda mutua. Para poder analizar la relación entre estos elementos hemos hecho un análisis por módulos identificando de qué manera las características pedagógicas se asocian, en el caso estudiado, con la participación en el aula y el trabajo de/en red Una de las primeras evidencias de nuestro análisis es que la participación está fuertemente influenciada por las características de las discentes (personales o vitales) y por la secuenciación de los módulos, mucho más que por los matices de los estilos comunicativos de las docentes De la misma manera, un estilo comunicativo individual, que genera muchos mensajes, necesitaría de una organización muy fuerte de los mismos para no dificultar la intervención de las que no disponen de un tiempo muy amplio de conexión. Como aprendizaje, de cara al curso que viene, creemos necesario uniformar la formalización de los módulos ofreciendo, como mínimo, una ruta estructurada para las que tienen más dificultades y abrirnos a participaciones menos lineales por parte de las que ya poseen un amplio background sobre el tema. Por la experiencia analizada podemos hipotetizar que la influencia de los conocimientos previos en la participación se debe al hecho de que disponer de unos saberes integrales dota a las participantes de más seguridad para intervenir.
Referencia:
Barbara Biglia; Edurne Jiménez . (2012). Desafíos de la pedagogía ciberfeminista: un estudio de caso. Desconocido: Athenea Digital.
revisado, justifica textos
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